sábado, 6 de abril de 2013

Instrucciones para una buena traducción de la música

Recuerdo que de niño leía viñetas de Mortadelo y Filemón. Una de las características que más me gustaban eran las escenas secundarias que aparecían en el fondo. Quizás por afinidad laboral se me quedó grabada una: mientras Mortadelo se disfrazaba para pillar a un espía, un burro rebuznaba tras una tapia; un hombre que pasaba por allí escuchaba con devoción aquellos sonidos y decía encantado: «¡Oh, Mozart, Mozart!». Yo creo que en general el conocimiento de la música en España es así: ni existe ni se pretende que exista, y se puede corroborar todos los días en los medios de comunicación. ¿Tiene El País, el ABC o El Mundo algún colaborador que revise las traducciones de términos musicales, alguien que corrija o a quien se le consulte antes de colgar un artículo estúpido? Yo sé que hay críticos especializados en música porque he conocido a alguno y he tenido la oportunidad de hablar con él, pero su trabajo se limita a escribir una columna y poco más. Jamás se le pregunta “¿oye, esta investigación de la Universidad de Stanford sobre memoria musical es seria?”, o “¿Esta traducción de un artículo sobre tal que da la casualidad de que también era músico está bien?”. No hay preocupación por ser fieles y por salir de la ignorancia en el campo de la música, y esa idea se retroalimenta, porque muchos términos musicales tienen que luchar con false friends realmente populares.

sábado, 30 de marzo de 2013

Instrucciones para una política en V.O.S. (Lista de términos subtitulados)

La mentira está mal, ya sea como falsedad, como eufemismo o como ocultación. Pero parece que hay dos lugares donde la gente da por hecho que se le va a mentir y luego no pide ninguna responsabilidad: la publicidad y la política. Si te mienten para conseguir tu voto o que compres un producto, está plenamente justificado. A veces, las mentiras son muy elaboradas. Por ejemplo, las compañías que venden alimentos pagan estudios de pacotilla sobre el funcionamiento de tal sustancia que se encuentran en sus yogures. Normalmente esos estudios no son concluyentes, y añaden que tomar el yogur es bueno para la salud. Lo hacen porque de por sí, tomar cualquier yogur es bueno. Así que no es ilegal, porque lo que dice el anuncio no es falso, es falsa la relación entre que el yogur sea bueno y que tenga esa sustancia novedosa, y es algo que todo el mundo hace de forma inconsciente por meras leyes de psicología de la percepción. Estas leyes nos vuelven bastante idiotas, todo hay que decirlo. Por ejemplo, os propongo dos preguntas y las respondéis mentalmente todo lo rápido que podáis: ¿Cuál es la raíz cuadrada de cuatro? Fácil, ¿no? Efectivamente, es dos. Y ahora, ¿cuál es la raíz cúbica, repito, cúbica, de nueve? Fácil también. Es dos coma cero ocho. Si has respondido que es tres no es que seas estúpido. Es que nuestro cerebro funciona así de mal, y la publicidad y los políticos diseñan estrategias para mentir y luego escudarse en que lo que dijeron era totalmente cierto. El problema es que aunque no se diga una falsedad, el propio mecanismo está corrupto de por sí. Independientemente de esto, los políticos tienen su propio idioma. Es un idioma construidos sobre mentiras y eufemismos. Últimamente hemos asistido a un buen número de términos nuevos y no estaría de más que nos lo subtitularan, no porque seamos idiotas y no sepamos su significado real, sino como una mera muestra de cortesía:

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Lista de diferencias del salto generacional

Como el otro día despotriqué de las madres, creo que va siendo hora de que haga una entrada dedicada a los padres. Existen un montón de tópicos acerca del hacerse mayor: que si se vuelve uno más gruñón, que si te va gustando más el canal meteorológico, que si los dolores de articulaciones que predicen tormentas… La verdad es que yo aún no padezco ninguno, pero sí que me he percatado de que las diferencias entre nuestros padres y mi generación están bien definidas y son insalvables. No tienen que ver con la edad, sino con otro tipo de consideraciones socioculturales derivadas de haber vivido en una época de constante progresión económica. Analicemos esta fina línea que separa a los cincuentones de los que llegamos ahora a la treintena:

martes, 6 de noviembre de 2012

Lista de errores a corregir en las series de televisión

Como todos sabéis, estoy ahora inmerso en un proceso llamado “ver una serie de siete temporadas en menos de un mes”. Esta vez me he enganchado a Los Soprano, una de las mejores series televisivas de toda la historia. Tiene una gran calidad y eso se nota. Cuando vuelves a ver cualquier otra serie de las que emiten habitualmente en España se produce un fenómeno parecido a cuando vas en coche por la autopista y reduces la velocidad para entrar en un casco urbano: todo se ve lento, torpe y tedioso. Excepto las primeras diez temporadas de Los Simpsons y alguna otra, las demás series se convierten en un insulto a la inteligencia de los espectadores. Así que aquí cuelgo una lista de esos errores sangrantes que, aún eliminándolos, no harían a la serie mejor, pero sí menos dolorosa:

jueves, 1 de noviembre de 2012

Manual de alta política (entrada sorpresa del día de difuntos)

Buenas tardes desde Berlín, Alemania. Hoy el Ministro de Economía Luis de Guindos se ha reunido de urgencia con un destacamento de ministros alemanes y franceses en esta sede del gobierno alemán en Berlín que está a nuestra espalda. Le hemos visto entrar serio y rápido y no ha atendido a la prensa, como suele hacer. Parece que la reunión no es informal y que se decidirán serios detalles acerca de un posible segundo rescate. El ministro de Guindos no ha salido todavía del edificio a pesar de que llevan ya más de nueve horas de reunión. Aquí en Berlin cae la noche y todo sigue sin cambios.